Conflictos

En espacios donde hay conflictos y diversidad cultural es muy importante tomar en cuenta la forma en que uno expresa sus ideas, afectos y sentimientos.


Los conflictos interculturales se caracterizan porque :

1. empieza usualmente con un episodio de confusión en la comunicación, que conlleva a:

2. una interpretación errónea de lo actuado por el otro, y

3. el comienzo de un proceso de desconfianza mutua, que genera

4. una confrontación personal o grupal

Para entender las diferencias y las similitudes entre las formas de comunicarse de diferentes culturas, es necesario tener un marco de referencia.

Se han identificado muchas variables básicas de los procesos de comunicación.

La más básica es el grado de individualismo y colectivismo.
La cultura holandesa, por ejemplo, está fundamentalmente basada en el individuo y la autonomía (cultura del ”yo”). Otras culturas están basadas en las necesidades del grupo (cultura del “nosotros”).

La comunicación intercultural se caracteriza por la presencia de nociones divergentes que podrían producir conflictos.

Evitar estos conflictos a veces es posible. Pero no siempre lo es.

Es por ello que la comunicación debe ser abierta y debe ir acompañada de una actitud interior generosa y paciente.

Esto posibilita aceptación y respeto en el diálogo, a la vez que se trascienden estereotipos paralizantes.


ETAPAS DE UN CONFLICTO

El conflicto empieza cuando una parte, de modo intencional o no, invade o afecta negativamente algún aspecto psicológico, físico o territorial de la otra parte. El daño puede ser objetivo (efectivamente comprobable), o puede ser subjetivo (percibido por la parte afectada, pero no comprobable).

Etapa 1 : Constatación

Las partes toman conocimiento de la existencia de una confrontación: esa es la primera indicación del conflicto. Se reconocen necesidades o valores incompatibles, a través de un posicionamiento. Una parte confronta a otra, o toma una posición que se opone a la otra. Hay una alta energía emocional en el posicionamiento: miedo, agresión, ataque, o una reacción paranoica de auto-defensa.

Etapa 2 : Diagnóstico

Esta fase envuelve la evaluación de las partes acerca de si el conflicto se refiere a necesidades o a valores.

Existen diferentes tipos de conflictos. Dos de estos son:

Conflicto por necesidades - Si el conflicto tiene consecuencias concretas y tangibles para las partes, o sea, si afecta el tiempo, la propiedad, dinero o la salud de las partes

Conflicto de valores - se refiere a temas como el respeto, o la imagen frente a la sociedad.

Generalmente los conflictos por necesidades se resuelven por negociación, pero los conflictos de valores no son objeto de negociación, sino de aceptación.

Etapa 3 : Reducción del conflicto

Esta fase envuelve la reducción del nivel de energía emocional y la comprensión de las diferencias, de manera que las partes en disputa pueden manejar el conflicto. Incluye el estar de acuerdo en reducir la conducta agresiva, destructiva y las actitudes y sentimientos negativos, del uno hacia el otro. El acuerdo puede no ser definitivo, sino que puede habilitar a las partes a explorar las diferencias, y generar concientemente respeto mutuo.

Etapa 4 : Solución del problema

Esta fase implica el uso de técnicas de solución de problemas que permitan establecer un curso de acción efectiva, llegando a una solución que satisfaga los intereses principales de las diferentes partes.

Técnicas que pueden ayudar a solucionar un conflicto:

1. Escuchar reflexivamente para asegurar la comprensión.

2. Cuidar, sobre todo de, mantener la relación dentro de los límites de la corrección y el respeto.

3. Distinguir claramente las distintas posiciones e intereses en conflicto.

4. Imaginar posiciones intermedias que sean beneficiosas para las dos partes.